jueves, 22 de diciembre de 2016

Detectives literarios: lo maravilloso

Nuestro proyecto llamado 'Detectives literarios' consiste en una recopilación de textos medievales, cuyo tema común es lo maravilloso. Primero la clase se dividió en cuatro grupos, cada uno con un símbolo y un tema distinto, en el caso de mi grupo era el fuego que trataba de la magia, de lo fascinante. Después, tomamos como ejemplo un texto proporcionado por nuestra profesora e hicimos el comentario de texto correspondiente, en mi caso es la entrada anterior a esta. Me tocó una fábula sobre una avutarda y una golondrina, escrito en el Libro de Buen Amor, y se podía encontrar lo maravilloso en la personificación de animales para dar una enseñanza. Tras esto, buscamos nuevos textos e inventamos pistas para que otros adivinen de qué texto se trata, yo cogí otra fábula del Libro de Buen Amor sobre un caballo y una yegua. También, cada grupo tenía que realizar una revista recopilando todos los textos de su tema, una presentación con información del proyecto añadiendo información sobre el arte de la Edad Media, que adjuntaré al final de la entrada, y un elevator pitch, que se trata de vender la idea de nuestro proyecto en pocos segundos. Finalmente, lo expusimos en clase. Como valoración personal, me ha parecido un trabajo interesante y lo veo una forma más animada y original para aprender la literatura medieval, además todos los miembros del grupo se han implicado en el proyecto y el resultado ha sido satisfactorio.

La Edad Media es el período histórico comprendido entre el siglo V y el XV. Comienza con la caída del Imperio romano de Occidente y acaba con el descubrimiento de América. En la Edad Media reconocemos tres grandes géneros literarios: la lírica, normalmente en verso; género narrativo, puede estar escrito en verso como los poemas épicos, o en prosa; y por último, dramática, en la que distinguimos tragedia, comedia y drama. También se da en esta época, el mester de juglaría y el de clerecía. Las principales semejanzas entre los dos, son: el uso de la lengua vulgar o romance; el público similar, es decir, el pueblo; la divulgación oral; la finalidad de entretener al público; y el género narrativo o épico. Las diferencias son: en el caso del mester de juglaría, se trataba de textos con métrica irregular, series indefinidas de versos, rima asonante, tema limitado a la historia de España, asuntos de su actualidad, poesía oral y en muchos de los casos era impersonal y tradicional, ya que tradicionalmente se transmitían los poemas. Por el contrario, en el mester de clerecía, al tratarse de clérigos cultos que lo escribían, tenían una métrica regular, las estrofas de cuatro versos o cuaderna vía, la rima consonante, la temática variada, los asuntos tomados de fuentes escritas en latín, poesía escrita y poesía individual.

Una de las obras más destacables de la Edad Media es El Cantar del Mío Cid, es un cantar de gesta cuyo autor se desconoce, que narra hazañas heroicas inspiradas en los últimos años de vida del caballero castellano Rodrigo Díaz, el Campeador. La estructura del poema consta de tres partes o cantares: Cantar del destierro, Cantar de las bodas y Cantar de la afrenta de Corpes. Otra de las obras destacadas de la Edad Media, es la de Milagros de Nuestra señora, se trata de una recopilación de veinticinco milagros de la Virgen María, usando como fuente colecciones de milagros marianos en latín. Hay de dos tipos: milagros locales, vinculados a los grades centros de peregrinación; y las generales. La devoción a María se expandió en el siglo XIII, pues ofrecía una buena imagen y mayor cercanía al cristianismo. Por otra parte, el Libro del Buen Amor, otra obra importante d esta época, tiene una intención ambigua debido a su heterogeneidad, en algunos casos tiene el sentido de amor devoto, pero en otros se refiere a la habilidad del amor carnal. Por último, El Libro del Conde Lucanor es una obra narrativa escrita por Don Manuel, está compuesto por cinco partes y su propósito es didáctico y moral. El conde Lucanor empieza la conversación con su consejero Patronio, planteándole un problema y le pregunta consejo para solucionarlo. Patronio siempre responde con humildad, contándole una historia con enseñanza.

En la Edad Media, se daba la lírica culta y la popular. Sus principales diferencias son las siguientes: por una parte la lírica culta tiene autor anónimo, se transmite de forma escrita, tiene diversas fuentes, la situación en la que se comunica es variable, tiene una mayor elaboración formal, variedad en su temática, y sus estrofas más características son el terceto, cuarteto, lira, octava, real y décima. Por otro lado, la lírica popular es anónima, se transmite de forma oral, está ligada al folklore, la danza y la música, tiene siempre la misma situación comunicativa: el emisor es una muchacha enamorada y el receptor otra mujer; tiene sencillez poética, los temas tratan de la vida cotidiana y sus estrofas más características son: la copla, soleá, cuarteta y redondilla. En España, había cuatro lugares geográficos concretos en los que se daban distintos tipos de lírica: la lírica galaico-portuguesa, la lírica de Al-Ándalus, la castellana y la catalana. 

Un romancero es un conjunto de romances, que son poemas épicos, breves, compuestos para ser cantados o recitados. Están formados por un número indefinidio de versos octosílabos con rima asonante en los pares, mientras quedan libres los impares. En concreto, el Romancero español es un grupo de cortos poemas de origen medieval desgajados de los cantares de gesta o poemas épicos castellanos a partir del siglo XIV y transmitidos de forma oral hasta el XIX. Los principales autores cultos del siglo XV son: Juan de Mena, cuya principal obra es el Laberinto de Fortuna; Jorge Manrique, cuya obra más conocida son las Coplas a la muerte de su padre; y el Marqués de Santillana, famoso por sus serranillas de inspiración popular.

Por último, esta es la presentación realizada en clase:

lunes, 12 de diciembre de 2016

La avutarda y la golondrina

Pista 4: Versión de una fábula clásica cuyas protagonistas son una avutarda y una golondrina. El autor pertenece al mester de clerecía

Ejemplo de la avutarda y de la golondrina - Del Libro de Buen Amor escrito por Arcipreste de Hita

Érase un cazador, muy sutil pajarero;
fue a sembrar cañamones en un prado lindero
para hacer cuerdas y redes el verano venidero.
La avutarda andaba allí, cerca del sendero.

Dijo la golondrina a tórtolas y pardales
y aún más a la avutarda estas palabras cabales:
«Comed la simiente de estos eriales,
que ha sido sembrada sólo para vuestros males».

Hicieron grandes burlas de lo que ella hablaba;
le dijeron que se fuese, que loca seguro estaba.
Cuando nació la semilla vieron cómo la regaba
el cazador; del cáñamo no las espantaba.

Volvió la golondrina y dijo a la avutarda
que arrancase las matas, que ya estaban altas:
que ése que las riega y que las escarda
por mal de ellos lo hacía, mientras en crecer tardan.

Dijo la avutarda: «¡Loca, tonta, vana,
siempre estás chillando tu locura en la mañana!
No quiero tu consejo. ¡Vete ya, villana!
Déjame en esta vega tan hermosa y tan llana.»

Fuese la golondrina a la casa del cazador,
y allí hizo su nido como supo mejor;
como era un pájaro alegre, muy gorjeador,
le agradó al cazador, que era madrugador.

Recogido ya el cáñamo y hechas ya las trampas,
fuese como solía el cazador de caza;
capturó a la avutarda y la llevó a la plaza.
Dijo la golondrina: «¡Oh, mira lo que te pasa!»

Luego los ballesteros le pelaron las alas,
no le dejaron plumas, salvo chicas y ralas:
Desoyó buen consejo, la muerte la acorrala.
¡Guardaos, doña Endrina, de estas celadas malas!

Que muchos se juntan y forman un consejo
para haceros el mal en trabajo parejo.
Este procedimiento es como el mundo viejo:
igual que la avutarda quedaréis sin pellejo.

Tema


La desconfianza en casos equivocados

Resumen


Un cazador entierra semillas de cáñamo para después obtener sus cuerdas. La golondrina le aconsejó a la avutarda que no comiera esas semillas. Después, las plantas crecieron y la golondrina le vuelve a advertir a la avutarda que no se acerque, pero la avutarda no le hace caso. Al final el cazador atrapa con la cuerda a la avutarda, y la golondrina le dice a la avutarda que se lo había avisado.

Comentario literario

Pertenece al libro del Buen Amor, escrito en el siglo XIV, entre los años 1381-1389, es decir, que corresponde a la Edad Media, una época en la que el humanismo se encuentra en plena vigencia, exaltando en su totalidad las cualidades propias de la naturaleza humana, pretendía descubrir al hombre y dar un sentido racional a la vida. Este libro tiene una ideología religiosa castellana de la época, y es una composición extensa por más de 1700 estrofas. El libro se caracteriza por la variedad de contenidos, de métrica y de tono. El autor es Juan Ruiz, nació en Alcalá de Henares, Madrid en 1283 y murió en 1351, conocido también como el arcipreste de Hita. Fue clérigo y ejerció de arcipreste en Hita, una provincia de Guadalajara. Se desconoce la mayor parte de su biografía, aunque se relaciona su obra (El Libro del Buen Amor) con su biografía, ya que contiene datos autobiográficos. Se trata de una fábula escrita en verso cuyo género corresponde al mester de clerecía.

La estructura externa de la fábula al tratarse de Cuaderna Vía, ya que corresponde al mester de clerecía, se compone de cuatro versos alejandrinos, con rima consonante uniforme, repartidos en dos hemistiquios de siete sílabas.

Atendiendo a su estructura interna, se puede dividir en tres partes atendiendo a su contenido, la primera en la que presenta el escenario (1ª estrofa), una segunda en la que se desarrolla la disputa entre las dos aves (2ª-6ª) , y una final en la que la golondrina tenía razón y la avutarda es capturada. (7ª-9ª)

Respecto a los recursos fónicos, contiene onomatopeya en el verso: 'Dijo la golondrina: <<¡Oh, mira lo que te pasa!>> En cuanto a recursos morfosintácticos, contiene la enumeración en: 'Dijo la avutarda: <<¡Loca, tonta, vana!>> Tiene hipérbaton, altera el orden de la frase, un ejemplo ''fuese la golondrina a la casa del cazador''. Los recursos léxico-semánticos que nos encontramos son: la ironía, un ejemplo: «Comed la simiente de estos eriales, que ha sido sembrada sólo para vuestros males», pues le está invitando a comer pero de un modo irónico que quiere decir lo contrario, ya que si se acerca el cazador irá a por ella. Tiene exclamación retórica, por ejemplo <<¡Loca, tonta, vana, siempre estás chillando tu locura en la mañana!>> También contiene la personificación, pues le da a las aves la cualidad humana de hablar y comunicarse.


Este poema consiste en una fábula que escenifica a través de animales una situación que contiene una moraleja para los humanos. En el contexto del libro del Buen Amor, la persona que cuenta esta fábula lo hace para convencer al protagonista que ella es la mejor consejera y no debe desconfiar de ella. Por lo tanto la intención del autor que era advertir al personaje de lo importante que es no desconfiar en todos los casos, está cumplida mediante esta fábula. En mi opinión muchas veces ocurre este episodio en la vida real, solemos desconfiar de otras personas no permitiendo que se desarrolle la bondad, quizás haya que confiar más en las buenas intenciones de las personas más que juzgar de antemano que quieren el mal para nosotros.